12 de Noviembre, 2004


Faluya y el coeficiente de bajas.

En el libro Cuando erramos soldados ... y jóvenes (MOORE, H; GALLOWAY, J.: Cuando éramos soldados ... y jóvenes, Barcelona, Ariel, 2003), posiblemente hayan visto la película interpretada por Meg Gibson, los autores nos dicen que las lecciones que sacaron los altos mandos norteamericanos, muchos de ellos combatientes en la II Guerra Mundial, era que por cada americano muerto, caían unos diez combatientes norvietnamitas. Sin embargo, los mandos acostumbrados a batallas con grandes bajas y que aceptaban esa sangría, pensaron que esa proporción acabaría por hundir el esfuerzo de guerra de Vietnam del Norte. No comprendieron que gran parte de la sociedad norteamericana de los años 60 no estaba dispuesta a admitir un norteamericano muerto por cada diez vietnamitas. También erraron en la capacidad de sufrimiento de los norvietnamitas.

Cuando la batalla de Mogadiscio a primeros de octubre de 1993, episodio narrado en Black Hawk derribado de Mark Bowden (película con el mismo titulo dirigida pro Ridley Scott) Bill Clinton tuvo que retirar sus tropas tras diecinueve muertos y las imágenes profanadas de los cadáveres de 2 soldados (operativos especiales según Bowden) y de una tripulación de vuelo. Se calcula que entre los somalíes heridos y muertos, superarían en el caso más generoso, la cifra de mil bajas. Veríamos como la proporción seria superior a por cada norteamericano muerto, cerca cincuenta somalíes caídos.

Por todo esto, cuando en los telediarios hablan de unos pocos soldados americanos y de unos quinientos "terroristas"( realmente no nos atrevemos a definirlos terroristas, ni insurgentes, ni resistentes por todo el caos existente en el país tras la invasión norteamericana) tendremos que aplicar un coeficiente de mortalidad para calcular las posibles bajas reales.

Este coeficiente se obtendría al multiplicar cada muerto norteamericano por un numero obtenido en base a datos estadísticos de otras guerras. Por tanto, basándonos en lo dicho hasta ahora el coeficiente se daría multiplicando por cincuenta y tomando como referencia la batalla de Mogadiscio que tácticamente tendría similitudes con Faluya, siempre que los datos que nos están transmitiendo los medios de comunicacion, tras una dura tarea de expurgo de las informaciones, fuesen ciertos.

Viendo toda la preparación que se dio antes del asalto a la plaza sunni, con bombarderos artilleros y aéreos, pudiendo recordando a los "bombarderos de saturación" de la II Guerra Mundial y con unos cien mil irakíes entre los "rebeldes" y los libertadores norteamericanos, las bajas civiles serian muy altas de por si.

A estos muertos y heridos, se les tendría que sumar las bajas producidas por los asaltos casa por casa de las fuerzas norteamericanas, las emboscadas de los defensores de la ciudad y todo el fuego de apoyo que se haya podido dar a las fuerzas invasoras con la población civil en medio de todo esto. El otro día, escuchábamos el Diario de Ramoneda en Hora 25 de la Ser, donde este analista decía como los norteamericanos habían pedido a la población civil que salieran de la ciudad, ya que a toda la población que allí estuviese durante el asalto se la consideraría como posible elementos hostiles. Por tanto podríamos hablar Faluya como una "zona de fuego libre".

Las informaciones que nos han llegado, nos recuerda a la toma de la primera ciudad alemana importante en la II Guerra Mundial, la capital del imperio Carolingio, Aquisgran, ciudad castigada por los combates, aunque la Capilla Palatina de Carlomagno no sufrió daños. Posiblemente los únicos beneficiarios de esta destrucción de la ciudad sean, los inversores de Hally Burton y demás empresas afines a ciertos personajes.

Puede que dentro de unos años, cuando todo esto haya pasado, nos enteraremos del numero total de bajas, tanto entre la población civil, como entre las fuerzas norteamericanas. Quizás algún día se sepa la verdad de todo este embrollo. Quizás somos muy ingenuos.

Saludos a todos.

La economia española segun el FMI.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha planteado la posibilidad que la economía española vea reducido su crecimiento. Mientras que el gobierno hablaba inicialmente de un crecimiento del 3% el FMI la redujo ayer al 2,6%.

Lo cierto es que hoy el incremento del IPC, achacable al alto precio del crudo, nos puede indicar que la economía española no esta tan bien como podían pensar algunos.

Ayer pensábamos que las declaraciones del FMI, dirigido por el ex - ministro del presidente Aznar, el señor Doctor Rato, podían tener algún tipo de intencionalidad política, aunque el organismo valora positivamente la situación global de nuestra economía, que no olvidemos recoge la herencia tanto para bien como para mal, de la gestión del Directo Gerente del organismo internacional.

El incremento del IPC va a costar mucho al gobierno. Solo el reajuste de las pensiones va a ser una pesada carga que arrastrar. Esperemos que los vaticinios de Bush y sus amigos se cumplan y el precio del petróleo se reduzca para que así el IPC baje.

Hace años era el pollo y la patata los malos productos que perjudicaban nuestra economía. Con el señor Rato era los desaprensivos de los empresarios de hosteleria. Ahora es el petróleo. Que suerte tiene el gobierno de turno que siempre puede culpar del crecimiento del IPC a algún producto. ¿Cuál será el del año que viene? Buena pregunta.

La Iglesia y las mayorias.

Nos ha entrado la preocupacion tras leerla reseña en www.cadenaser.com de las declaraciones del Obispo de Pamplona. Ahora se sienten perseguidos por, posiblemente le ha faltado decir, una mayoría de izquierdistas. Posiblemente al obispo navarro le venga el recuerdo de los sucesos de mayo de 1931, o en los primeros meses de nuestra Guerra Civil, a pesar que Navarra estuvo con los que se alzaron contra el gobierno. Esperemos que eso no sea lo que se defienda desde algunos círculos porque el obispo como buen católico seguro que no lo defiende.

Me parece bien que cada uno recuerde la Historia como quiere y debemos reconocer que la Iglesia tuvo mártires. Pero también hubo sacerdotes muertos por las tropas "nacionales", a los que no se les denomina mártires y que hubo católicos que se opusieron a la sublevación.

Esperamos que la Iglesia Católica, recuerde que ella también se ha beneficiado en otras ocasiones de esas mayorías fabricadas. Debemos recordar que la Iglesia también se ha alineado con poderes que estaban más cercanos del mal absoluto, que de la línea que debería haber seguido la Iglesia como colectivo. La polémica historiográfica sobre la actitud de la Iglesia como colectivo y el pontificado de PIO XII aun no esta resuelta, aunque si tenemos como ejemplo significativo en una línea éticamente católica la del nuncio Roncalli, futuro Juan XXIII, durante su nunciatura en Turquía, que por cierto no fue el único nuncio o "dignidad eclesiástica" y sacerdote que actuó con independencia de la actitud del Vaticano a favor de los perseguidos sin importarles su credo o ideologías.

La actitud ambigua de Pio XII es un ejemplo de la actitud de la cúpula de la Iglesia Católica en el siglo XX, no durante las cruzadas o durante la Inquisición. Por tanto fue la actitud de la Iglesia hace menos de cien años.

Confiamos que ese sentimiento de persecución de los católicos no sea la opinión dominante de la Iglesia Católica, porque quizás saben de mayorías fabricadas por experiencia propia y no solo por el doloroso recuerdo de toda la sangría que supuso nuestra Guerra Civil.

Por ultimo, la Iglesia y gente cercana a sus dirigentes piden respeto para sus opiniones y para los Católicos. Sin embargo ellos niegan ese mismos respeto a las mayorías de este país, ya que las descalifican por estar "fabricadas" ni a los que plantean un modelo de sociedad distinta, realmente aconfesional etc., como es el gobierno legitimo, nos guste o no su gestión, de nuestro país.

Esperemos que la Iglesia recupere el sentido, haga labor pastoral y se preocupe de defender el Mensaje de Jesucristo y no el de su propia visión de ese mensaje. Precisamente el deseo de Interpretar libremente la Biblia era el deseo de los primeros Protestantes y la negación de ese derecho la actitud de la Iglesia.


Saludos a todos