El Parlamentarismo y el compromiso de sus Señorias

Hoy se ha demostrado que sus Señorías parlamentarias tienen que ir, salvo cuestiones de fuerza mayor a cumplir con sus labores de representantes de la Soberanía Popular en su Hogar, es decir, en el Congreso de los Diputados.

Uno de nuestros numerosos defectos, es que creemos en el Parlamentarismo ya que es aquí, en las Cortes donde se tiene que controlar la acción del Gobierno, reuniéndose en estas “nuestros representantes”. En caso de no poseer mayoría absoluta, el Gobierno tendrá que tratar con todos los grupos parlamentarios, en un juego de equilibrios, concesiones de unos y de otros, como bien supo demostrar el Presidente Aznar, el cual aprendió muy bien la lección de equilibrio que dio el Presidente Gonzalez en su ultima legislatura. De esta manera la oposición podrá controlar, apoyar o rechazar las decisiones del Gobierno, lo cual no sucedió en la mayoría absoluta del Presidente Aznar, pero tampoco en las mayorías de la época del Presidente Gonzalez.

La votación de hoy nos ha demostrado, que por muy atareadas que estén sus señorías, tienen que ir a votar, tanto a favor, como en contra de las propuestas que se intenten aprobar. Luego se quejaran diciendo que la gente no cree en la Democracia o en el Parlamentarismo, pero hay veces que nos da por pensar, si ellos mismos creen en este sistema, porque a veces parece que no. Parece que es más importante dedicarse a otras tareas que el ir a votar, cuando no se ha dado el caso de compañeros que votan, aunque dijeran que no era cierto a pesar de las imágenes que mostraban como votaban ante la incomparecencia de estos.

En total han faltado veintidós del PP, que iban a votar en contra, tres de CIU, cuatro de ERC, cinco del PNV, uno de IU, uno de COCA, dos del Grupo Mixto, doce diputados del PSOE, cinco ministros y un presidente de Gobierno. También tenemos el caso del diputado que esta tan pendiente no sabemos de que, que vota en sentido contrario al que se le ha señalado desde su grupo parlamentario.

Esperamos que se les caiga la cara de vergüenza a todo aquel que ha faltado sin estar totalmente justificadas sus ausencias y que sus respectivos grupos parlamentarios tomen las medidas más drásticas, para que no falten a sus cargos ni defrauden la confianza que hemos puesto en ellos. Si esto es lo que se toman ellos en serio el representarnos, mejor que se dediquen a otras actividades y que permitan que ese lugar lo ocupe gente idealista y comprometida con la Sociedad.

Saludos a todos.