La Masa y la Furia de Fritz lang

Viendo las imágenes del linchamiento de dos policías de incógnito en México, no podemos mas que condenar cualquier tipo de “justicia popular” a partir de la Masa como sujeto social. Condenamos estos actos si se realizan en México, en El Ejido, Irak, Mogadiscio, Palestina, etc. etc., etc. La lista de este tipo de desmanes cometidos por la Masa seria muy larga. Sobre las posibilidades de la Masa como agente social y político ya nos hablo el gran filósofo español, a nuestro modo de ver por supuesto, José Ortega y Gasset.

Lo sucedido ayer en México nos recuerda a una gran película a nuestro modo de ver, del cineasta alemán Fritz Lang, titulada Furia(ver ficha técnica en Wikipedia en español, http://es.wikipedia.org/wiki/Furia_%28pel%C3%ADcula%29). En esta película, sintetiza lo peligrosa que puede llegar a ser una persona culta, amable, simpática y atenta, cuando se deja arrastrar por sus bajas pasiones o por la Furia o el miedo y pasa a ser parte de la Masa. Junto a lo anterior, el segundo elemento en el discurso del film, seria una constante a lo largo de la Historia y en muchos casos relacionados con la Masa, que seria el miedo “al Otro” o el culpar al “otro”, al extraño de los crímenes, desgracias o problemas de una comunidad.

Por tanto veríamos el peligro de cuando el individuo deja de pensar y de actuar como una persona racional y pasa a formar parte de ese gran, peligroso e indefinido ente que es la Masa. Este peligro se acentuara, cuando por ejemplo la Masa fija como objetivo a una comunidad determinada, como fue la población judía de las ciudades medievales, acusándola de ser la responsable de la difusión de la Peste Negra a mediados del XIV, o de ser los responsables de cualquier otro motivo, o a un vendedor que pasa por un pueblo de la América más profunda durante la época de la Gran Depresión, como nos retrata Lang o cuando por la ineficacia de la policía federal mexicana, como se denuncio hace varias semanas en La Noche Temática, ante los raptos sin investigar de niñas, ven a dos sujetos extraños y ajenos a su comunidad, fotografiando la zona de un colegio y temiéndose que puedan planear el rapto de algún niño.

Básicamente vemos todo estos elementos en Furia, con un excelente Spencer Tracy, que sufre la ira y el miedo de una comunidad, la cual justifica todos sus odios y bajas pasiones en una victima propiciatoria, sacrificado cual cordero en el altar para satisfacer a la Masa.

Saludos a todos.