Los Semaforos y las luces que no brillan.

A la espera de las cifras finales de muertos por accidentes de trafico tras las fiestas navideñas, quisiéramos hacer una reflexión. Pocas veces hablamos de las victimas por atropellos, sobre todo en las vías urbanas. No sabemos si estas estarán contabilizadas dentro del numero final o se reflejaran en otras estadísticas.

Suponemos que el saber cuando pasar, respetar los pasos de cebra etc., aparecerá en las clases de educación vial que se quieren impulsar desde el Gobierno sin saber por cierto si implicara aumentar el numero de horas docentes o una asignatura mas con las mismas (ese debate lo dejamos para futuros artículos). Tampoco podemos obviar la influencia de los padres para que los niños sepan cuando pasar o no, lo cual muchas veces se refleja en practicas contrarias a lo deseable siendo los mismos padres los que no respetan semáforos ni paso de cebra, etc.

Sin embargo, deberíamos señalar un tercer aspecto, del cual no se debería responsabilizar ni a padres ni a niños ni incluso a los conductores, que seria el mantenimiento de los semáforos. Lo decimos porque hoy, ejerciendo nuestra doble identidad de paje real de sus Majestades, nos hemos fijado como un semáforo en una de las principales vías de nuestra localidad tenia una luna rota.

No es extraño ver como en muchos semáforos, generalmente la luz de paso a los peatones, apenas se distingue o tiene los cristales rotos, sobre todo cuando son semáforos localizados en vías importantes o amplias, de tal forma que apenas distingue si tienes el paso abierto o no. Por tanto muchas veces la gente cruza por el paso establecido por las autoridades a tal efecto, sin tener la seguridad de cruzar cuando lo tienes permitido.

Desconocemos si esto se debe a que no se limpian las tulipas con la frecuencia debida o si las bombillas de colores se han gastado por el uso o por lo que sea. Pensamos que un semáforo en el cual apenas se distingan las luces de paso para peatones y vehículos es un trasto inútil ya que no cumple con su función. Por tanto esto es responsabilidad de las administraciones, las cuales estarían cayendo en una grave negligencia, especialmente si ocurriese algún atropello.

No podemos estar hablando de seguridad vial, de educar a los niños, de la responsabilidad de los padres en que comprendan cuando o por donde se debe cruzar y que luego esas mismas administraciones no se preocupen por mantener en un perfecto estado operativo el equipamiento que regula el paso o en su defecto colocar efectivos de la policía local. Si nosotros sabemos la teoría, deberíamos exigir a nuestros representantes que se preocupen porque todo funcione.

Esperemos por el bien sobre todo de los mas jóvenes, que estos problemas se vayan solucionando poco a poco y que hoy no se les ocurra a los policías locales multar a la caravana de sus majestades por estar en doble fila. Seria gracioso que nunca lo hagan y comiencen hoy.

Saludos a todos y que sus Majestades traigan muchos regalos a todos;).