27 de Enero, 2005


Las cuestiones internas de un país, el Mensaje del Papa y la Guerra.

Ayer hablábamos de cómo la Iglesia una cosa es que hable de cuestiones de moral y otra que se intente modificar la acción de un gobierno legitimo. En esta línea decíamos que los políticos que alardean de católicos sin embargo solo escuchaban los mensajes del PP cuando consistían en apoyo a sus ideas, pero en cambio, cuando el Santo Padre defendía la Paz, el evitar una guerra injusta que no solo llevo la muerte y destrucción a un pueblo oprimido, sino también una vez concluida la guerra, como vemos cada día en los distintos medios informativos. Por esta razón, reconocíamos que podía sonar algo incoherente en un primer momento. Por tanto en este articulo vamos a justificar esta posición, ya que por suerte o por desgracia la vida no es ni blanca ni negra, sino que tiene un gran numero de matices cromáticos..

La Iglesia hoy día no puede decir, imponer o intentar influir en la acción del gobierno de un estado soberano. La época en la que la Iglesia era parte del Estado, logrando desmontar toda la legislación laica que surgió con la II Republica durante el Franquismo, por suerte ha pasado. Ni siquiera la sociedad española es la misma que la de la Constitución de 1978, de tal modo, que eso que España es mayoritariamente de religión católica, cada día puede ser menos cierto, aun a pesar que posiblemente sea la Confesión Religiosa con mayor numero de seguidores. Pero en estos años el numero ha decidido por la entrada de otras confesiones, que durante el Franquismo no eran permitidas. Por tanto, la Iglesia cada día tiene un menor predicamento entre la ciudadanía, entre otras cosas porque no se ha adaptado a los tiempos y no se han preocupado por una “re – evangelización” de la juventud a partir de catequesis, labor pastoral en las parroquias, etc. Piensa la jerarquía que con las misas diarias ya esta cumplida la labor, cuando cada vez mas la gente pasa de cuestiones religiosas.

Pero el hecho que la Iglesia no puede inmiscuirse en la acción de un gobierno (tenemos que recordar que estemos o no de acuerdo con sus decisiones) no quiere decir que la Iglesia no pueda significarse y protestar o recriminar a ciertos gobiernos, políticas que iban encaminadas a realizar una guerra de invasión y ocupación, sin el respaldo internacional y basada en un cúmulo de falsedades como se ha ido comprobando en las ultimas semanas. Por tanto, el que desde la Iglesia se condene una guerra, mas aun viendo cual ha sido el resultado cada día de dicha guerra, no nos parece incorrecto, ya que no son cuestiones internas de un gobierno. Otra cosa es que el gobierno, como hizo en su día bajo la presidencia del señor Aznar o en estos momentos bajo la del señor Rodríguez Zapatero, en la accion de gobierno, se haga mas o menos caso a lo que diga el Papa.

Lo que nos hace gracia, es que ministros que llevaban tronos en Semana Santa y que son católicos muy comprometidos socialmente, no dimitieran cuando el Santo Padre critico esa aventura bélica por intereses muy oscuros. Sin embargo esos políticos que no dimitieron en su día, junto con sus compañeros de partidos, ahora sí utilizan al Papa para desgastar al Gobierno en cuestiones de orden interno. “Por sus hechos los conoceréis”. Amen.

Saludos a todos.