8 de Febrero, 2005


Javier Tusell (1945 - 2005)

El pasado 17 de enero, en nuestra bitácora hermana La Torre Atalaya hablábamos de los homenajes a los fallecidos, en vez de dárselos mientras vivían (Agustin González y los homenajes póstumos). Por tanto no vamos a caer en eso mismo que criticábamos e intentaremos ser lo mas honrado posible.

Hoy según vemos en la web de la Cadena Ser una noticia que nos ha pillado de improvisto, que decía ”Muere a los 59 años Javier Tusell”. Según escribimos estas líneas en los diarios Estrella Digitaly ABC estan realizando unas reseñas a propósito del catedrático fallecido. La Agencia EFE esta ya distribuyendo la noticias a sus afiliados.

Antes de comenzar la carrera de Historia, el profesor Tusell era al único que conocíamos, por su papel de colaborador en la Ser y en otros medios, además de porque solía coordinar una colección de libros de historia que aparecían quincenalmente, de un formato similar a las colecciones que ahora están vendiendo. Una vez que entramos en la carrera, fuimos conociendo a otros profesores que fueron enriqueciendo nuestra formación como los Gonzalo Bravo, Molas Ribalta, el hace dos años fallecido por estas mismas fechas don Antonio Domínguez Ortiz, García Cárcel, y otros muchos que se nos quedan en el tintero, pero que nuestros profesores a lo largo de cuatro años, nos los fueron presentando a través de sus trabajos. Pero Tusell seguía siendo el primero de estos autores que conocimos de antes de dedicarnos a la Historia como profesión.

Una maldita neumonía ha acabado con su vida, si bien es cierto que al menos en los dos últimos años había estado enfermo y se había alejado un poco de la esfera publica. Sin embargo, parecía que poco a poco estaba volviendo a ella, por lo que aparentemente la enfermedad estaba siendo vencida.

Nosotros no vamos a exponer su impresionante currículo, tanto en el ámbito académico como en ámbitos de responsabilidad política en los primeros años de la Transición. Sin embargo, no podemos olvidar que el profesor Tusell, gustase sus libros mas o menos a otros colegas o dijeran que nos mostraba un TardoFranquismo demasiado bonito, es una figura esencial, al menos desde nuestro modesto punto de vista de Licenciado en Historia, aunque dedicados a otras especialidades alejadas de la Historia Contemporánea de España, para el estudio del siglo XX español, con múltiples obras sobre el Franquismo y la Transición. Podemos señalar los siguientes títulos La II Republica en Madrid: elecciones y partidos políticos (1970), Las elecciones del Frente Popular en España (1971), Historia de la Democracia Cristiana en España (1974), Oligarquía y caciquismo en Andalucía,, 1890 – 1923 (1976), La oposición democrática al Franquismo (1977), Las constituyentes de 1931 (1984), La derecha española contemporánea. Los orígenes: el maurismo (1986), La dictadura de Franco (1988), Franco y los católicos (1988), Franco en la Guerra civil (1992), Carrera, la eminencia gris del Régimen de Franco (1993), Memoria de la Transición (1995), Juan Carlos I. La restauración de la Monarquía (1995), además de ser el autor del Sexto volumen de la Historia de España de Historia 16: El siglo XX.

Junto con esta obra historiográfica, participo en innumerables congresos y cursos, como hace cerca 5 años sobre la Transición en Málaga (en el cual nos atrevimos a hacerle unas preguntas) o uno que se celebrara en Málaga dentro de unos días y en el cual compañeros y amigos nuestros no podrán disfrutar de la Conferencia que iba a impartir en unos días.

Quizás Javier Tusell no fuera el mejor historiador del siglo XX español. Esa cuestión la tendrán que dilucidar los expertos en historiografía en el futuro. Pero si fue un gran divulgador y popularizador de la Historia a partir de su presencia en distintos medios, mas aun en un momento en que la Historia tiene que luchar por su supervivencia en los actuales planes de estudios. Ese si fue, a nuestro modesto entender, el gran merito y el gran triunfo de Tusell, ser un autor conocidos por todos, incluso por personas a las cuales la Historia no les importa nada, pero que gracias a este hombre, a alguno le podría interesar.

Esta noche y mañana mientras en su capilla ardiente y durante el funeral, muchos le alabaran y hablaran maravillas y de su buen hacer. Muchos de estos, eran los que ayer le tachaban de escribir siempre sobre lo mismo, de no investigar ya nada, de ser un mero conferenciante. Eso si es triste, la hipocresía de muchos, que ahora le alabaran cuando en voz baja le criticaban. Ahora esas lanzas se tornaran en alabanzas.

Los medios de comunicación haran su reseña sobre el profesor Tusell, muchos de ellos sin interés y por cumplir el expediente, a la vez que seguirán dedicando programas a “personajillos” que no tienen nada que aportar a la sociedad, mas que malos ejemplos. No buscamos ser moralistas, pero si el grado de desarrollo de una sociedad se mire por su televisión, la sociedad española posiblemente este en el furgón de los torpes. Mientras tanto, nos acordaremos de personas de valía en sus ámbitos de trabajo (sea Severo Ochoa, sea Agustín González o sea el catedrático Javier Tusell) una vez que han muerto, loando sus figuras, mientras damos una gran cobertura mediática personas que no tienen ni “oficio ni beneficio” ni la mas mínima cualificacion profesional, pero este será tema para otro día y no tenemos ganas de asomar el colmillo retorcido.

Solo nos cabe decir Réquiem In Pacem (Descanse en Paz) profesor Tusell.