15 de Febrero, 2005


La Ley Digital, el Gobierno y los "tambores de guerra"

Parece que el talante del gobierno se esta agotando o al menos no parece tan creíble para el sector audiovisual ni para la integridad del arco parlamentario, salvo por supuesto el PP, que se enroca muchas veces en posiciones de desgaste al gobierno pero sin aportar ninguna alternativa realmente sólida. Vemos en Agencia EFE como “PP y CiU suman sus votos en Mesa para anular tramite urgencia ley” (15 de febrero de 05). En esta noticia CiU ha cambiado de voto a la hora de tramitar de forma urgente el proyecto de ley de televisión digital, ya que se alegaba que se tenia con el apoyo del sector audiovisual, el cual parece que bien poco a durado, si alguna vez lo hubo. En este sentido podemos leer ”Televisiones en disputa” en Periodistas 21.

Parece que la actual proyecto de ley, se ha hecho prisa (no buscar dobles sentidos que no nos referimos al Grupo Mediático) y mal sin contentar a nadie ni a sus presuntos beneficiados, como indica Juan Varela de Periodistas 21. Leyendo el libro “El Aznarato” del recientemente fallecido profesor Javier Tusell nos da la ligera impresión, que podemos estar ante la II Guerra Digital como no se solucione este problema escuchando a todas las partes sin pretender beneficiar a una por encima del resto. Ayer escuchábamos al Presidente de la Nación, que dicha ley pretendía resolver el hecho que una sentencia judicial no había podido ser cumplida, es decir, la de la devolución de las emisoras de Antena 3 fagocitadas por PRISA, a lo que respondía el presidente de Onda Cero, que con simple voluntad se podía llevar a cabo fácilmente dicha sentencia. Por lo tanto, parecía indicar el señor González Ferrari que no existía tal voluntad al no aplicarse la sentencia.

Por tanto, con las protestas de Antena 3 y Onda Cero y de Tele 5, junto con otras emisoras de radio, además de con respaldo político nos da la sensación que puede ser una ulcera que hará daño al gobierno. Tusell en dicho libro (El Aznarato, Barcelona, punto de Lectura, 2005) decía que una de las peores cosas que hizo el señor Aznar en su primera legislatura, fue la privatización de empresas publicas en personas cercanas al poder y el deseo de establecer un bloque mediático afín a Moncloa. Esperemos que en este caso no sean mas que paranoias nuestras, pero algo nos dice, que será un tema tenso para el gobierno, tanto en el ámbito audiovisual, además de ser “munición” para el PP para desgastar al gobierno. Que no se olviden los impulsores de esta ley, que quienes desde el gobierno intentaron imponer un modelo concreto de televisión privada y digital, acabaron marginados de la toma de decisión (uno fuera del gobierno, el señor Miguel Angel Rodríguez y otro haciendo vías férreas y puertos, el señor Alvarez Cascos en Fomento, pero sin relevancia política).

Esperemos equivocarnos, pero ya decíamos hace meses, tras la salida de Pearson del Grupo Recoletos (La OPA de Recoletos moviliza a los pequeños accionistas.), que podría otearse a lo lejos, el inicio de una nueva guerra mediática. Confiemos en que solo sean cosas nuestras y que el Gobierno solo este actuando con “Buena Voluntad”.

Saludos a todos.

Cambio de escenario. CSI: Nueva York

Ya comienza. Pronto estará aquí. Por supuesto que no nos referimos a la nueva edición de Gran Hermano, la Casa... Aventuras en el Mundo Perdido ni a ninguno de esos programas. Nos referimos a CSI: Nueva York (Sonia Blanco realizo una reseña basada en los episodios emitidos por la CBS el 24 – IX- 04. Si hace cerca tres años cuando estreno Tele 5 CSI fue un pelotazo, al revitalizar el genero de series policíacas con un equipo de científicos metidos a policías, que llevaban un arma casi por obligación (en un episodio decía Grisson que el nunca la había tenido que desenfundar), meses mas tarde se estreno CSI: Miami, donde quizás eran más “arquetípicos” los personajes y donde parecían que los productores habían querido recoger mas el espíritu policial y dejar un poco de lado el científico.

Ayer Tele 5 emitió un episodio, en el cual por la investigación de un brutal crimen, se desplaza el jefe del equipo, Horacio Cane (David Caruso) a Nueva York, conociendo allí al jefe del equipo criminalistico del Distrito 1, inspector Taylor (Gary Sinise). Viendo el episodio, se ve el cambio de fotografía. Luminosa y llena de colorida pasa a grisacea y húmeda en la ciudad del rio Hudson. Esta misma “jugada” la realizaron los productores para presentar a CSI: Miami, al ir desde Las Vegas dos miembros del equipo de Grissom a seguir la pista a un sospechoso hasta el estado del gobernador Bush hermano (si, ese mismo, el de la “Republica” española).

Ayer apenas se pudo intuir como serán los personajes, mas allá del de Gary Sinise, protagonista casi absoluto del episodio, que daba la sensación de un policía defraudado por los políticos y por el sistema (cuando conoce a Cane, discuten quien se llevara al sospechoso para juzgarle y condenarle. Cane dice que en Florida hay la pena de muerte, a lo que le contesta Taylor que en el estado de Nueva York, también. Ante esto, Cane le dice que cierto, pero que no se aplica desde 1976, a lo que responde, aceptando que su “sospechoso” vaya a Florida, que “políticos”).

Quizás estemos ante un personaje quemado, mas aun teniendo los niveles de delincuencia en Nueva York. También en un momento dado se ve como la metodología del equipo neoyorquino es diferente al que desarrolla Cane. Esto puede ser un detalle interesante, ya que el éxito de CSI, en nuestra modesta opinión, se debe a que no son los típicos policías de disparo fácil de tantas otras series y películas (“disparar primero y preguntar después) y a que nos muestra la metodología de trabajo de la policía científica, recogiendo tal vez la herencia de Sherlock Holmes y sus estudios de la ceniza, pero que apenas han tenido desarrollo ni en películas ni en series de televisión, mas que como el personaje que siempre sale y les da alguna información relevante para los “verdaderos” policías que son los que se patean las calles.

Esperemos que las diferencias entre ambas serias vayan mas allá de esto, con personajes muy distintos y bien perfilados, situaciones novedosas, etc. siendo algo mas que una copia del CSI original, aunque tenemos que señalar que somos conscientes de las dificultades de todo esto. Ayer tuvo buena pinta la serie, quizás porque Sinise es un actor carismático para nosotros después de verle en Forest Gump, Apolo XIII, Misión a Marte, Ojos de Serpiente (Snake Eye), Rescate, entre otras películas (somos de los que pensamos que un actor solo demuestra su calidad cuando realiza un papel de villano creíble). Es muy pronto para ver el futuro de la serie, aunque posiblemente en cuanto terminen los episodios actuales de CSi: Miami y tras un pequeño descanso, comencemos a ver como trabaja el equipo del inspector Taylor.
Saludos a todos.