El Socavon del Carmel y las verdaderas victimas.

Parece que comienzan a “depurarse” responsabilidades en torno ALsocavon de El Carmel como podemos leer en El Mundo, donde se dice que El conseller de Obras Públicas acepta las dos primeras dimisiones por los derrumbes del Carmelo aunque como ha dicho el señor Nadal, “pagan justos por pecadores”. Seguro que los vecinos del Carmel no opinan igual. En este sentido como podemos leer en El Periodico de Catalunya Una veintena de vecinos del Carmel se manifiesta ante el Parlament . Por la natural indignación de los afectados se han lanzado una serie de consignas contra los políticos en general y concretando sus objetivos contra los señores Clos y Maragall.

Como siempre que ocurre en estos casos, son los técnicos los responsables de los fallos y negligencias y los que generalmente han de poner sus cabezas bajo el “filo de los verdugos” ante la necesidad de presentar “cabezas de turco”. Siempre son los técnicos los que cometen fallos en sus informes técnicos, siempre son ellos lo que no presentan la documentación plena, etc. Pero solo cuando hay fallos. Cuando las gestiones son exitosas, cuando todo sale bien, los técnicos nunca aparecen. Nunca son hechos quienes hacen los informes, ni los que presentan la documentación. Todo es gracias a las altas capacidades de nuestros gobernantes (sean concejales, consejeros o ministros, salvo honrosas excepciones por supuesto).

En este caso, como Egocrata nos ha señalado en un comentario y por tanto matizamos con sumo gusto, tenemos que añadir que las "cabezas de turco" son politicos y no simples tecnicos. Pero no podemos olvidar, que desde el primer momento, parecia que la unica responsabilidad era de los tecnicos.

Parece que los políticos se olvidan que siempre son ellos quienes tienen que firmar los proyectos, los que permiten que un proyecto salga adelante y los que suelen presentar los proyectos como propios cuando son exitosos, se supone que tas leer, estudiar y aprobar los informes técnicos. Por tanto si un proyecto resulta un “desastre” como estas obras en El Carmel, suponemos que los consejeros de CiU en su día y actualmente el señor Nadal y sus hombres de confianza, tuvieron que estudiar y aprobar dichos informes. Por tanto, si tras este estudio y aprobación de un proyecto, este es un fracaso, obviamente los técnicos no habrán cumplido de forma adecuada su deber, no serian lo suficientemente fundamentados sus informes, etc. Pero esto no quiere decir que la dirección política se salve, ya que además de los técnicos propios de la administración, cada consejero o ministro, siempre tiene un equipo de cargos de confianza, que suponemos serán expertos en el ramo de la consejeria o ministerio, teniendo en cuenta muchas veces que dichos cargos políticos no tienen una formación adecuada (en algunos casos pensamos que no tienen ni formación, como en su día la Ministra de Sanidad, doña Celia Villalobos). Por tanto el alto cargo político que ha validado un proyecto, de la misma forma que es el responsable en los momentos de éxito, también lo debería ser cuando resulta en un desastre.

Que el señor conseller diga que uno de los dimitidos, señor Julia, no tiene verdadera culpa “por haber firmado dos autorizaciones y mantener en marcha las obras sin una aprobación definitiva del proyecto modificado” como podemos ver en a target El Mundo es cuanto menos para haberle cesado. Si cualquiera de nosotros estamos haciendo una obra en nuestra casa sin licencia nos visita en cuanto se entere la administración, la policía local para multarnos. Por tanto el señor Julia no es ninguna victima inocente.

Los únicos inocentes y los “únicos justos que están pagando por unos pecadores” son aquellas familias que se han quedado sin casa o que han tenido que salir de sus domicilios por peligro de derrumbe de estos edificios. Estas personas si son los que están pagando por los pecadores, por su incompetencia siendo “generosos”. Que pena que los políticos no se preocupen un poco mas por los afectados y menos por sus subordinados o por su propio futuro político. Quizás en el momento en que todos los políticos, tanto los que gobiernan como los que ejercen la oposición se comiencen a preocupar de verdad por sus “representados” no tendremos abstenciones del 58%. En ese momento la abstención será un porcentaje anecdótico. Mientras tanto, que sigan discutiendo y exonerando a quienes tenían que haber evitado el hundimiento.

Saludos a todos.