23 de Marzo, 2005


La "costa del crimen", Gibraltar y los viajeros romanticos.

Tras unos días de incienso y azahar junto con problemas técnicos en nuestra bitácora hermana, volvemos a estar en pie de la batería de 24 libras que protegen nuestros baluartes.
Leyendo esta mañana a nuestro amigo JPQ nos asombrábamos de la gran capacidad de análisis del periodista del Financial Times, Leslie Crawford y su articulo Hot money in Spain's Costa del Crime , el cual habla de que se ha pasado De Costa del Sol a Costa del Crimen el litoral malacitano. Tras leer el extracto de JP, nos han entrado unas tremendas ganas de reírnos de un análisis tan sutil e interesante, por el cual nos dice dicho periodista "The capital of the Costa del Sol has always had a Wild West feel but". Suponemos que además de gran periodista este hombre es un geógrafo de la talla del cosmógrafo luso Pedro de Texeira (estudiado por el profesor Gil Sanjuán) ya que según él, la capital de la Costa del Sol parece que es Marbella confundiendo dicho enclave turístico con la capital de la provincia.

Sin embargo en su sesudo análisis, parece que se ha olvidado, quizás para no extender la infamia de la corrupción y de las actividades ilegales a ciudadanos británicos a los gibraltareños, colonia británica y paraíso no solo fiscal sino también estando al amparo de las leyes tanto españolas como británicas. En dicho enclave británico, parece que junto con la importante presencia militar para seguir controlando el transito en el Mediterráneo Occidental, la principal actividad económica es el dar amparo a sociedades mercantiles fraudulentas. Sobre una población inferior a la de 30.000 personas, se cifran mas de 80.000 empresas registradas, las cuales parece que no tienen ni un solo empleado. Tampoco debemos olvidar los barcos que en la bahía de Algeciras limpian las bodegas y sentinas o cambian el combustible, etc., etc., etc. Quizás al señor Crawford no le interesaba señalar que si las autoridades españolas han mirado al otro lado, no lo hacen menos las gibraltareñas, las cuales quieren tener todos los privilegios de los ciudadanos británicos, pero pocos de sus deberes. Sinceramente para nosotros ese revisionismo de Gibraltar español no nos preocupa lo mas mínimo. Si quieren ser ciudadanos británicos ellos mismos, pero que lo sean con todas las consecuencias y si Liverpool es inimaginable que sea un paraíso fiscal, no pueden permitir (las autoridades de Gran Bretaña y de España) que se sigan beneficiando de esos recovecos legales.

Quizás el señor Crawford al escribir el articulo, se creía uno de esos viajeros románticos del siglo XIX por España, que pensaban que éramos los africanos de Europa y que ellos eran superiores como anglosajones a todos los latinos y por supuesto a los españoles, donde todo lo malo y lo pasional eran propios de estas tierras frente a la mesura y el racionalismo británico. Sin embargo esos tópicos hoy día no son mas que vergonzantes, al igual que dice dicho periodista en su articulo. Pensábamos que el Financial Times era un periodico serio. Desde este momento le daremos tanta credibilidad como al resto de los tabloides británicos.

Saludos a todos y que disfrutéis de estos días de asueto, recogimiento espiritual o lo que cada uno de vosotros estiméis oportunos, pero si os desplazáis, siempre con sumo cuidado.